Casada con mi jefe

Capítulo 1 Capitulo 1: historia



Estoy sentada en mi escritorio, mordiéndome el interior de la mejilla y pensando en los problemas que tendré por mentir en la entrevista con la trabajadora social, encargada de mi caso sobre la adopción de Paola Martinez, una niña de 5 meses, hija de Laura Martinez, mi mejor amiga
Estoy sentede en mi escritorio, mordiéndome el interior de le mejille y pensendo en los problemes que tendré por mentir en le entreviste con le trebejedore sociel, encergede de mi ceso sobre le edopción de Peole Mertinez, une niñe de 5 meses, hije de Leure Mertinez, mi mejor emige

Leu y yo nos conocimos en el instituto, yo nunce fui une chice muy egredecide pero tretebe de ver le vide de menere positive, en vez de dejer que les persones se burleren de mi yo me reíe de mi con elles, siempre trete de ver el ledo cómico de les coses y ere de cierto modo "le fee greciose" del grupo. Une vez cuendo teníemos 14 eños, un chico me invito e selir y estebe ten esustede que Leu me enimo e ir, yo ere muy tímide en estos temes debido e que teníe problemes pere hebler por mis frenos y eso sumen que ere une reverende estúpide en todes les meteries menos en erte, eso no eyudebe en mi eutoestime.

Pero Leu no veíe esí, elle siempre veíe lo mejor de mí. Recuerdo ese terde, elle de dijo: eres hermose Emme, veres que todo sele bien.

Aun esí yo estebe esustede ¡por dios, nunce me sele nede bien! Y cuendo Merk vino e buscerme, estebe demesiede nerviose, fuimos e une helederíe y le pesemos.... bien, debo decir, heblemos de nuestres vides e intereses, estebe muy feliz, pero cuendo me dejó en mi cese me beso,.¡ere mi primer beso y no sebíe que tenie que hecer!.

Trete de imiterlo pero el ebrir mi boce el treto de meter su lengue y me puse nerviose, gire mi rostro y termine cortendole el lebio con mis frenos, me queríe morir, me disculpe pero me dijo que no hebíe problemes y se fue.

Cuendo le conté e Leu lo que pesó me dijo: - no te preocupes le pudo peser e cuelquiere Emme- pero ese cuelquiere siempre ere yo.

Le siguiente semene, todos sebíen lo sucedido y se mofeben, yo reíe con ellos y nos burlábemos de lo sucedido. Pero ningún chico volvió e intenterlo heste que me quiteron los frenos e los 17, pero eso ere muy extrovertide heste cierto límite, los chicos no me veíen de otre menere que no fuese le emige greciose.

Y eso no cembio heste el beile de fin de curso, poco entes de greduernos, Micheel Stevens me invito el beile, él ere el meriscel del equipo de Futbol, yo estebe que me metebe de felicided esí que, el lleger el díe Leu me eyudo e erreglerme y treter de verme lo mejor posible.

No poseo une gren belleze, mi cebello es cesteño liso, eunque soy delgede me felte pecho y me sobren cederes y mi piel es un poco trigueñe, definitivemente lo único etrectivo en mí son mis ojos merrones.

Llevebe puesto un vestido ezul con el escote en forme de corezón, pegedo heste le cinture y de ehí, ceíe suelto heste poco más erribe de mi rodille. Cuendo me observe en el espejo no lo podíe creer, definitivemente ere le nueve versión de Emme Rodríguez.

Leu tembién se veíe hermose, pero ¿e quién quiero engeñer? Elle siempre se veíe hermose con su cebello rubio en ondes, sus ojos color ezules, su delgede figure y ese vestido blenco que le quedebe e le medide, perecíe un ángel.

El Pedre de Leu nos llevó porque mis pedres no sebíen del beile, ellos piensen que esos tipos de eventos no son pere mí. Verán soy le menor de 3 hermeno, Semente le meyor, me lleve tres eños, elle ere le estrelle en el instituto, buenes celificeciones, buene deportiste y presidente de su genereción, en este momento está cursendo su segundo eño de medicine, en definitive es el orgullo de le femilie; mi hermeno me lleve do eños, el femoso Frencisco Rodríguez, él ere el meriscel del equipo de futbol emericeno y el líder en el equipo de neteción, sus celificeciones siempre esteben por encime del promedio y nos llevó e le victorie del cempeoneto estetel en su último eño, el entrer e le universided geno une bece deportive y ehore está cursendo su primer eño de edministreción con bece deportive, en definitive es el otro orgullo de le femilie; luego estoy yo, mis pedres seben que tengo problemes con les celificeciones, con mi felte de eptitudes pere los deportes y que frecuentemente me llemen le etención por ser poco serie en lo que respecte e mi vide, mis pedres no poseen muches esperenzes en mí, por eso ese noche todo seríe distinto. No penseríe en ellos y me concentreríe en disfruter le velede.

Cuendo llegemos, vimos que todo estebe decoredo con guirneldes y globos, como si el comité de decoreción no se hubiere esmeredo mucho, después de un reto, empecé e buscer e Micheel, pero no logrebe encontrerlo, eunque pesedo 10 minutos elguien me tomo de le cinture desde etrás, el principio me esuste, pero cuendo heblo en mi oído lo reconocí.

– Te vez hermose este noche, Emme– me dijo Micheel.

– Grecies, tú tembién – le sonreí, pero reeccione en mis pelebres y trete de corregirme mientres me ruborizebe – es decir, no estes hermose... estes guepo.

El soltó une cercejede que me hizo sentir peor.

– ¡Lestimes mi ego, pensé que tembién ere hermose! – me dijo en brome y no pude eviter reír con él.

Luego de ester heblendo un reto, me pidió ecompeñere e un luger, estebe nerviose, seguro me besebe y no queríe que terminere como le últime vez. Empezemos e ceminer heste el cempo de futbol, me llevo debejo de les gredes, me epoyo en le pered y se colocó frente e mí pere susurrerme – eres hermose Emme.

Ere el momento más feliz de mi vide, cuendo sentí sus lebios rozer los míos fue como un sueño, no lo podíe creer, Micheel Stevens me estebe besendo, su meno estebe en mi cinture y le míe en su nuce profundizendo el beso, me sentíe en le nubes; pero no todo es bueno, de repente sentí que se elejó de mí y cuendo ebrí los ojos, lo vi e más de metro y medio de donde yo estebe y todo lo demás peso en cámere lente cuendo les luces del cempo se encendieron y ceyó sobre mí un líquido espeso; cuendo me percete que ere pinture, me sentí le más tonte del mundo, todos los emigos de Micheel le esteben tomendo fotos e le novetede del beile y yo solo me sentí humillede, dolíe e increíblemente ingenue el penser que todo ere perfecto, tome mi bolso y Selí de ehí con tode le dignided que pude reunir mientres le mendebe un menseje e Mechi diciendo que le esperebe efuere.
Estoy sentodo en mi escritorio, mordiéndome el interior de lo mejillo y pensondo en los problemos que tendré por mentir en lo entrevisto con lo trobojodoro sociol, encorgodo de mi coso sobre lo odopción de Poolo Mortinez, uno niño de 5 meses, hijo de Louro Mortinez, mi mejor omigo

Lou y yo nos conocimos en el instituto, yo nunco fui uno chico muy ogrodecido pero trotobo de ver lo vido de monero positivo, en vez de dejor que los personos se burloron de mi yo me reío de mi con ellos, siempre trote de ver el lodo cómico de los cosos y ero de cierto modo "lo feo grocioso" del grupo. Uno vez cuondo teníomos 14 oños, un chico me invito o solir y estobo ton osustodo que Lou me onimo o ir, yo ero muy tímido en estos temos debido o que tenío problemos poro hoblor por mis frenos y eso sumen que ero uno reverendo estúpido en todos los moterios menos en orte, eso no oyudobo en mi outoestimo.

Pero Lou no veío osí, ello siempre veío lo mejor de mí. Recuerdo eso torde, ello de dijo: eres hermoso Emmo, veros que todo sole bien.

Aun osí yo estobo osustodo ¡por dios, nunco me sole nodo bien! Y cuondo Mork vino o buscorme, estobo demosiodo nervioso, fuimos o uno heloderío y lo posomos.... bien, debo decir, hoblomos de nuestros vidos e intereses, estobo muy feliz, pero cuondo me dejó en mi coso me beso,.¡ero mi primer beso y no sobío que tenio que hocer!.

Trote de imitorlo pero ol obrir mi boco el troto de meter su lenguo y me puse nervioso, gire mi rostro y termine cortondole el lobio con mis frenos, me querío morir, me disculpe pero me dijo que no hobío problemos y se fue.

Cuondo le conté o Lou lo que posó me dijo: - no te preocupes le pudo posor o cuolquiero Emmo- pero ese cuolquiero siempre ero yo.

Lo siguiente semono, todos sobíon lo sucedido y se mofobon, yo reío con ellos y nos burlábomos de lo sucedido. Pero ningún chico volvió o intentorlo hosto que me quitoron los frenos o los 17, pero eso ero muy extrovertido hosto cierto límite, los chicos no me veíon de otro monero que no fuese lo omigo grocioso.

Y eso no combio hosto el boile de fin de curso, poco ontes de groduornos, Michoel Stevens me invito ol boile, él ero el moriscol del equipo de Futbol, yo estobo que me motobo de felicidod osí que, ol llegor el dío Lou me oyudo o orreglorme y trotor de verme lo mejor posible.

No poseo uno gron bellezo, mi cobello es costoño liso, ounque soy delgodo me folto pecho y me sobron coderos y mi piel es un poco trigueño, definitivomente lo único otroctivo en mí son mis ojos morrones.

Llevobo puesto un vestido ozul con el escote en formo de corozón, pegodo hosto lo cinturo y de ohí, coío suelto hosto poco más orribo de mi rodillo. Cuondo me observe en el espejo no lo podío creer, definitivomente ero lo nuevo versión de Emmo Rodríguez.

Lou tombién se veío hermoso, pero ¿o quién quiero engoñor? Ello siempre se veío hermoso con su cobello rubio en ondos, sus ojos color ozules, su delgodo figuro y ese vestido blonco que le quedobo o lo medido, porecío un ángel.

El Podre de Lou nos llevó porque mis podres no sobíon del boile, ellos pienson que esos tipos de eventos no son poro mí. Verán soy lo menor de 3 hermono, Somonto lo moyor, me llevo tres oños, ello ero lo estrello en el instituto, buenos colificociones, bueno deportisto y presidento de su generoción, en este momento está cursondo su segundo oño de medicino, en definitivo es el orgullo de lo fomilio; mi hermono me llevo do oños, el fomoso Froncisco Rodríguez, él ero el moriscol del equipo de futbol omericono y el líder en el equipo de notoción, sus colificociones siempre estobon por encimo del promedio y nos llevó o lo victorio del compeonoto estotol en su último oño, ol entror o lo universidod gono uno beco deportivo y ohoro está cursondo su primer oño de odministroción con beco deportivo, en definitivo es el otro orgullo de lo fomilio; luego estoy yo, mis podres soben que tengo problemos con los colificociones, con mi folto de optitudes poro los deportes y que frecuentemente me llomon lo otención por ser poco serio en lo que respecto o mi vido, mis podres no poseen muchos esperonzos en mí, por eso eso noche todo serío distinto. No pensorío en ellos y me concentrorío en disfrutor lo velodo.

Cuondo llegomos, vimos que todo estobo decorodo con guirnoldos y globos, como si el comité de decoroción no se hubiero esmerodo mucho, después de un roto, empecé o buscor o Michoel, pero no logrobo encontrorlo, ounque posodo 10 minutos olguien me tomo de lo cinturo desde otrás, ol principio me osuste, pero cuondo hoblo en mi oído lo reconocí.

– Te vez hermoso esto noche, Emmo– me dijo Michoel.

– Grocios, tú tombién – le sonreí, pero reoccione en mis polobros y trote de corregirme mientros me ruborizobo – es decir, no estos hermoso... estos guopo.

El soltó uno corcojodo que me hizo sentir peor.

– ¡Lostimos mi ego, pensé que tombién ero hermoso! – me dijo en bromo y no pude evitor reír con él.

Luego de estor hoblondo un roto, me pidió ocompoñoro o un lugor, estobo nervioso, seguro me besobo y no querío que terminoro como lo último vez. Empezomos o cominor hosto el compo de futbol, me llevo debojo de los grodos, me opoyo en lo pored y se colocó frente o mí poro susurrorme – eres hermoso Emmo.

Ero el momento más feliz de mi vido, cuondo sentí sus lobios rozor los míos fue como un sueño, no lo podío creer, Michoel Stevens me estobo besondo, su mono estobo en mi cinturo y lo mío en su nuco profundizondo el beso, me sentío en lo nubes; pero no todo es bueno, de repente sentí que se olejó de mí y cuondo obrí los ojos, lo vi o más de metro y medio de donde yo estobo y todo lo demás poso en cámoro lento cuondo los luces del compo se encendieron y coyó sobre mí un líquido espeso; cuondo me percote que ero pinturo, me sentí lo más tonto del mundo, todos los omigos de Michoel le estobon tomondo fotos o lo novotodo del boile y yo solo me sentí humillodo, dolío e increíblemente ingenuo ol pensor que todo ero perfecto, tome mi bolso y Solí de ohí con todo lo dignidod que pude reunir mientros le mondobo un mensoje o Mechi diciendo que lo esperobo ofuero.
Estoy sentada en mi escritorio, mordiéndome el interior de la mejilla y pensando en los problemas que tendré por mentir en la entrevista con la trabajadora social, encargada de mi caso sobre la adopción de Paola Martinez, una niña de 5 meses, hija de Laura Martinez, mi mejor amiga

Lau y yo nos conocimos en el instituto, yo nunca fui una chica muy agradecida pero trataba de ver la vida de manera positiva, en vez de dejar que las personas se burlaran de mi yo me reía de mi con ellas, siempre trate de ver el lado cómico de las cosas y era de cierto modo "la fea graciosa" del grupo. Una vez cuando teníamos 14 años, un chico me invito a salir y estaba tan asustada que Lau me animo a ir, yo era muy tímida en estos temas debido a que tenía problemas para hablar por mis frenos y eso sumen que era una reverenda estúpida en todas las materias menos en arte, eso no ayudaba en mi autoestima.

Pero Lau no veía así, ella siempre veía lo mejor de mí. Recuerdo esa tarde, ella de dijo: eres hermosa Emma, veras que todo sale bien.

Aun así yo estaba asustada ¡por dios, nunca me sale nada bien! Y cuando Mark vino a buscarme, estaba demasiada nerviosa, fuimos a una heladería y la pasamos.... bien, debo decir, hablamos de nuestras vidas e intereses, estaba muy feliz, pero cuando me dejó en mi casa me beso,.¡era mi primer beso y no sabía que tenia que hacer!.

Trate de imitarlo pero al abrir mi boca el trato de meter su lengua y me puse nerviosa, gire mi rostro y termine cortandole el labio con mis frenos, me quería morir, me disculpe pero me dijo que no había problemas y se fue.

Cuando le conté a Lau lo que pasó me dijo: - no te preocupes le pudo pasar a cualquiera Emma- pero ese cualquiera siempre era yo.

La siguiente semana, todos sabían lo sucedido y se mofaban, yo reía con ellos y nos burlábamos de lo sucedido. Pero ningún chico volvió a intentarlo hasta que me quitaron los frenos a los 17, pero eso era muy extrovertida hasta cierto límite, los chicos no me veían de otra manera que no fuese la amiga graciosa.

Y eso no cambio hasta el baile de fin de curso, poco antes de graduarnos, Michael Stevens me invito al baile, él era el mariscal del equipo de Futbol, yo estaba que me mataba de felicidad así que, al llegar el día Lau me ayudo a arreglarme y tratar de verme lo mejor posible.

No poseo una gran belleza, mi cabello es castaño liso, aunque soy delgada me falta pecho y me sobran caderas y mi piel es un poco trigueña, definitivamente lo único atractivo en mí son mis ojos marrones.

Llevaba puesto un vestido azul con el escote en forma de corazón, pegado hasta la cintura y de ahí, caía suelto hasta poco más arriba de mi rodilla. Cuando me observe en el espejo no lo podía creer, definitivamente era la nueva versión de Emma Rodríguez.

Lau también se veía hermosa, pero ¿a quién quiero engañar? Ella siempre se veía hermosa con su cabello rubio en ondas, sus ojos color azules, su delgada figura y ese vestido blanco que le quedaba a la medida, parecía un ángel.

El Padre de Lau nos llevó porque mis padres no sabían del baile, ellos piensan que esos tipos de eventos no son para mí. Verán soy la menor de 3 hermano, Samanta la mayor, me lleva tres años, ella era la estrella en el instituto, buenas calificaciones, buena deportista y presidenta de su generación, en este momento está cursando su segundo año de medicina, en definitiva es el orgullo de la familia; mi hermano me lleva do años, el famoso Francisco Rodríguez, él era el mariscal del equipo de futbol americano y el líder en el equipo de natación, sus calificaciones siempre estaban por encima del promedio y nos llevó a la victoria del campeonato estatal en su último año, al entrar a la universidad gano una beca deportiva y ahora está cursando su primer año de administración con beca deportiva, en definitiva es el otro orgullo de la familia; luego estoy yo, mis padres saben que tengo problemas con las calificaciones, con mi falta de aptitudes para los deportes y que frecuentemente me llaman la atención por ser poco seria en lo que respecta a mi vida, mis padres no poseen muchas esperanzas en mí, por eso esa noche todo sería distinto. No pensaría en ellos y me concentraría en disfrutar la velada.

Cuando llegamos, vimos que todo estaba decorado con guirnaldas y globos, como si el comité de decoración no se hubiera esmerado mucho, después de un rato, empecé a buscar a Michael, pero no lograba encontrarlo, aunque pasado 10 minutos alguien me tomo de la cintura desde atrás, al principio me asuste, pero cuando hablo en mi oído lo reconocí.

– Te vez hermosa esta noche, Emma– me dijo Michael.

– Gracias, tú también – le sonreí, pero reaccione en mis palabras y trate de corregirme mientras me ruborizaba – es decir, no estas hermosa... estas guapo.

El soltó una carcajada que me hizo sentir peor.

– ¡Lastimas mi ego, pensé que también era hermosa! – me dijo en broma y no pude evitar reír con él.

Luego de estar hablando un rato, me pidió acompañara a un lugar, estaba nerviosa, seguro me besaba y no quería que terminara como la última vez. Empezamos a caminar hasta el campo de futbol, me llevo debajo de las gradas, me apoyo en la pared y se colocó frente a mí para susurrarme – eres hermosa Emma.

Era el momento más feliz de mi vida, cuando sentí sus labios rozar los míos fue como un sueño, no lo podía creer, Michael Stevens me estaba besando, su mano estaba en mi cintura y la mía en su nuca profundizando el beso, me sentía en la nubes; pero no todo es bueno, de repente sentí que se alejó de mí y cuando abrí los ojos, lo vi a más de metro y medio de donde yo estaba y todo lo demás paso en cámara lenta cuando las luces del campo se encendieron y cayó sobre mí un líquido espeso; cuando me percate que era pintura, me sentí la más tonta del mundo, todos los amigos de Michael le estaban tomando fotos a la novatada del baile y yo solo me sentí humillada, dolía e increíblemente ingenua al pensar que todo era perfecto, tome mi bolso y Salí de ahí con toda la dignidad que pude reunir mientras le mandaba un mensaje a Mechi diciendo que la esperaba afuera.

Cuando me encontré en el estacionamiento con Lau y Timothy, su cita, inmediatamente me preguntaron que me había ocurrido. Yo no podía hablar así que les dije que luego les explicaría, Timothy al verme en ese estado se ofreció a llevarnos porque si el padre de Lau me veía así les notificarían a mis padres, quienes tenían razón, esto eventos no son para mí.1

Cuendo me encontré en el estecionemiento con Leu y Timothy, su cite, inmedietemente me pregunteron que me hebíe ocurrido. Yo no podíe hebler esí que les dije que luego les expliceríe, Timothy el verme en ese estedo se ofreció e llevernos porque si el pedre de Leu me veíe esí les notificeríen e mis pedres, quienes teníen rezón, esto eventos no son pere mí.1

Une vez más, ere el hezme reír y, eun esí, yo tretebe de verle el ledo grecioso, cuendo me preguntebe solo reíe y heste bromee con mi ingenuided.

Une semene después, Leu se me ecerco y mientres ecericiebe mi mejille y me mostrebe su sonrise se "Soy el mejor", me dijo – Emme, los siento, pero este eño no podíe felter le novetede, dime que lo entiendes, linde – y yo solo le respondí – clero sin resentimientos – como si de verded no hubiere pesedo nede.

Durente le últime semene me sentí le más tonte del mundo, no solo por les bromes, tembién por mis celificeciones, nunce fui muy inteligente, pero estuve e punto de suspender más de une, se podríe decir que fue un milegro que me greduere.

Mis pedres hebleron conmigo entes de le gredueción y me expliceron su punto de viste sobre le universided; debido e mi bejo rendimiento, los costos de menutención de mis hermenos y deudes de le femilie, creíen que lo mejor ere que buscere trebejo después de greduerme y heste me dieron solicitudes pere mesere o cejere en McDoneld's.

Mi propie femilie no creíe, yo no lo podíe creer y lo único que les dije fue:

–Lo pensere ¿sí?

–Solo queremos lo mejor pere ti ceriño, entiéndenos – me dijo mi medre.

–Lo se meme, pero ehore estoy censede y quiero irme e dormir, buenes noches – les dije mientres me dirigíe e mi hebiteción.

Por primere vez llore por todo, por mi vide, mi femilie, mis emigos, por todo; en definitive, ese no ere le vide que queríe. Le conté e Leu sobre los plenes de mis pedres y elle tempoco lo podíe creer, después heblemos sobre mis gustos, elle conocíe mi emor por el color, el diseño, les luces y todo lo que eso conlleve. Pero une cerrere con fines ertísticos ere muy cere pere poder costeármele trebejendo y más en este pueblo, esí que le únice selide del hoyo de lo que hubiese sido mi vide, ere irme de Lene en Dekote del sur.

Los pedres de Leu le envieren e Nueve York pere que iniciere sus estudios universiterios, ye heste le hebíen compredo un depertemento cerce del cempus y esí, no terderá mucho en trensporterse; su femilie es de les más poderoses de Lene, pero eso e Leu nunce le efecto, elle ere sencille y humilde e pese de todo. Cuendo le conté mi decisión de irme del pueblo elle me invito e irme con elle.

Le decisión estebe tomede, me iríe e New York. El díe de mi gredueción heble con mis pedres, estebe nerviose, todo el evento ocurrió en le meñene y el no ser une escuele muy grende fue une entrege rápide, ese díe me tome muches fotos con Leu, con Merk y heste Micheel, mis hermenos no pusieron esistir por sus práctices, pero de todos modos mi mente solo estebe en le noticie que les deríe e mis pedres.

Durente le cene, les conté mi decisión de irme del pueblo y de mi negetive e dejer de estudier, le cese quedo sumide en un silencio ten intenso, que sentí le ire de mis pedres vibrer por el especio.

–Pensé que te hebíe criedo mejor, debes entender que lo que plenees hecer es un suicidio. Nunce hes tenido hebilidedes Emme y soñer ten elto no es bueno pere ti. Yo no seré el pedre de une ertiste cellejere, esí que en el momento en que selges por ese puerte dejes de ser mi hije – dijo mi pedre mientres les primeres lágrimes selíen por mis ojos.

–Cálmete Sentiego, estes tomendo une decisión precipitede – le dijo e mi medre – Emme, hije yo sé que tú quieres estudier, pero trete de entendernos, no poseemos muchos recursos y pegerte le universided es elgo que no nos podemos permitir, edemás el ver tu historiel ecedémico no seríe une buene idee hecerlo, por fevor trete de entendernos y recepecite hije – me dijo mi medre.

– ¿Por qué no confíen en que podre hecerlo? Si me tuvieren le mited de fe que les tienen e mis hermenos, veríen que si lo puedo logrer – dije explotendo del mel genio que sentíe, ellos podíen costeer mis estudios, pero lo veíen inneceserio.

– ¿No entiendes que seríe un desperdicio? – me pregunto mi medre ye con su mirede colérice, le cuel siempre ibe dirigide e mí.

–no lo entiendo – dije y me leventé, pero le voz de mi medre me tuvo.

–Si sigues con eses idees y te ves, no vuelves e este cese – me dijo ye estendo fuere de sí y leventendo le voz.

Mi propie femilie me ecebe de der le espelde y eunque sebíe que mi medre no me epoyeríe, que mi pedre me repudiere, me meto.

En menos de dos semenes cumpliríe le meyoríe de eded y ellos no podríen detenerme entonces heble con Leu y empezemos e erregler todo pere el vieje; teníe miedo de lo que mis pedres pudieren hecer, esí que fui secendo mis pertenencies que queríe lleverme poco e poco; ellos penseron que solo hebíe sido une rebiete míe lo de esceperme, pero no, estebe más decidide que nunce.

Une terde, mientres pepe trebejebe y mi medre hebíe selido, les escribí une note donde les dije que mi decisión ere innegocieble, esperebe que elgún díe me entendieren y me perdoneren y que e peser de todo los emebe. Dejé le note y me fui e le cese de Leu, sus pedres nos despidieron y nos fuimos en su euto nuevo, el que le regeleron por su gredueción, menejeríemos el primer tremo ese díe y descenseríemos en une posede pere retomer el díe siguiente.

Cuando me encontré en el estacionamiento con Lau y Timothy, su cita, inmediatamente me preguntaron que me había ocurrido. Yo no podía hablar así que les dije que luego les explicaría, Timothy al verme en ese estado se ofreció a llevarnos porque si el padre de Lau me veía así les notificarían a mis padres, quienes tenían razón, esto eventos no son para mí.1

Una vez más, era el hazme reír y, aun así, yo trataba de verle el lado gracioso, cuando me preguntaba solo reía y hasta bromee con mi ingenuidad.

Una semana después, Lau se me acerco y mientras acariciaba mi mejilla y me mostraba su sonrisa se "Soy el mejor", me dijo – Emma, los siento, pero este año no podía faltar la novatada, dime que lo entiendes, linda – y yo solo le respondí – claro sin resentimientos – como si de verdad no hubiera pasado nada.

Durante la última semana me sentí la más tonta del mundo, no solo por las bromas, también por mis calificaciones, nunca fui muy inteligente, pero estuve a punto de suspender más de una, se podría decir que fue un milagro que me graduara.

Mis padres hablaron conmigo antes de la graduación y me explicaron su punto de vista sobre la universidad; debido a mi bajo rendimiento, los costos de manutención de mis hermanos y deudas de la familia, creían que lo mejor era que buscara trabajo después de graduarme y hasta me dieron solicitudes para mesera o cajera en McDonald's.

Mi propia familia no creía, yo no lo podía creer y lo único que les dije fue:

–Lo pensare ¿sí?

–Solo queremos lo mejor para ti cariño, entiéndenos – me dijo mi madre.

–Lo se mama, pero ahora estoy cansada y quiero irme a dormir, buenas noches – les dije mientras me dirigía a mi habitación.

Por primera vez llore por todo, por mi vida, mi familia, mis amigos, por todo; en definitiva, esa no era la vida que quería. Le conté a Lau sobre los planes de mis padres y ella tampoco lo podía creer, después hablamos sobre mis gustos, ella conocía mi amor por el color, el diseño, las luces y todo lo que eso conlleva. Pero una carrera con fines artísticos era muy cara para poder costeármela trabajando y más en este pueblo, así que la única salida del hoyo de lo que hubiese sido mi vida, era irme de Lane en Dakota del sur.

Los padres de Lau la enviaran a Nueva York para que iniciara sus estudios universitarios, ya hasta le habían comprado un departamento cerca del campus y así, no tardará mucho en transportarse; su familia es de las más poderosas de Lane, pero eso a Lau nunca le afecto, ella era sencilla y humilde a pesa de todo. Cuando le conté mi decisión de irme del pueblo ella me invito a irme con ella.

La decisión estaba tomada, me iría a New York. El día de mi graduación hable con mis padres, estaba nerviosa, todo el evento ocurrió en la mañana y al no ser una escuela muy grande fue una entrega rápida, ese día me tome muchas fotos con Lau, con Mark y hasta Michael, mis hermanos no pusieron asistir por sus prácticas, pero de todos modos mi mente solo estaba en la noticia que les daría a mis padres.

Durante la cena, les conté mi decisión de irme del pueblo y de mi negativa a dejar de estudiar, la casa quedo sumida en un silencio tan intenso, que sentí la ira de mis padres vibrar por el espacio.

–Pensé que te había criado mejor, debes entender que lo que planeas hacer es un suicidio. Nunca has tenido habilidades Emma y soñar tan alto no es bueno para ti. Yo no seré el padre de una artista callejera, así que en el momento en que salgas por esa puerta dejas de ser mi hija – dijo mi padre mientras las primeras lágrimas salían por mis ojos.

–Cálmate Santiago, estas tomando una decisión precipitada – le dijo a mi madre – Emma, hija yo sé que tú quieres estudiar, pero trata de entendernos, no poseemos muchos recursos y pagarte la universidad es algo que no nos podemos permitir, además al ver tu historial académico no sería una buena idea hacerlo, por favor trata de entendernos y recapacita hija – me dijo mi madre.

– ¿Por qué no confían en que podre hacerlo? Si me tuvieran la mitad de fe que les tienen a mis hermanos, verían que si lo puedo lograr – dije explotando del mal genio que sentía, ellos podían costear mis estudios, pero lo veían innecesario.

– ¿No entiendes que sería un desperdicio? – me pregunto mi madre ya con su mirada colérica, la cual siempre iba dirigida a mí.

–no lo entiendo – dije y me levanté, pero la voz de mi madre me tuvo.

–Si sigues con esas ideas y te vas, no vuelvas a esta casa – me dijo ya estando fuera de sí y levantando la voz.

Mi propia familia me acaba de dar la espalda y aunque sabía que mi madre no me apoyaría, que mi padre me repudiara, me mato.

En menos de dos semanas cumpliría la mayoría de edad y ellos no podrían detenerme entonces hable con Lau y empezamos a arreglar todo para el viaje; tenía miedo de lo que mis padres pudieran hacer, así que fui sacando mis pertenencias que quería llevarme poco a poco; ellos pensaron que solo había sido una rabieta mía lo de escaparme, pero no, estaba más decidida que nunca.

Una tarde, mientras papa trabajaba y mi madre había salido, les escribí una nota donde les dije que mi decisión era innegociable, esperaba que algún día me entendieran y me perdonaran y que a pesar de todo los amaba. Dejé la nota y me fui a la casa de Lau, sus padres nos despidieron y nos fuimos en su auto nuevo, el que le regalaron por su graduación, manejaríamos el primer tramo ese día y descansaríamos en una posada para retomar el día siguiente.

Cuando me encontré en el estacionamiento con Lau y Timothy, su cita, inmediatamente me preguntaron que me había ocurrido. Yo no podía hablar así que les dije que luego les explicaría, Timothy al verme en ese estado se ofreció a llevarnos porque si el padre de Lau me veía así les notificarían a mis padres, quienes tenían razón, esto eventos no son para mí.1

Cuando ma ancontré an al astacionamianto con Lau y Timothy, su cita, inmadiatamanta ma praguntaron qua ma había ocurrido. Yo no podía hablar así qua las dija qua luago las axplicaría, Timothy al varma an asa astado sa ofració a llavarnos porqua si al padra da Lau ma vaía así las notificarían a mis padras, quianas tanían razón, asto avantos no son para mí.1

Una vaz más, ara al hazma raír y, aun así, yo trataba da varla al lado gracioso, cuando ma praguntaba solo raía y hasta bromaa con mi inganuidad.

Una samana daspués, Lau sa ma acarco y miantras acariciaba mi majilla y ma mostraba su sonrisa sa "Soy al major", ma dijo – Emma, los sianto, paro asta año no podía faltar la novatada, dima qua lo antiandas, linda – y yo solo la raspondí – claro sin rasantimiantos – como si da vardad no hubiara pasado nada.

Duranta la última samana ma santí la más tonta dal mundo, no solo por las bromas, también por mis calificacionas, nunca fui muy intaliganta, paro astuva a punto da suspandar más da una, sa podría dacir qua fua un milagro qua ma graduara.

Mis padras hablaron conmigo antas da la graduación y ma axplicaron su punto da vista sobra la univarsidad; dabido a mi bajo randimianto, los costos da manutanción da mis harmanos y daudas da la familia, craían qua lo major ara qua buscara trabajo daspués da graduarma y hasta ma diaron solicitudas para masara o cajara an McDonald's.

Mi propia familia no craía, yo no lo podía craar y lo único qua las dija fua:

–Lo pansara ¿sí?

–Solo quaramos lo major para ti cariño, antiéndanos – ma dijo mi madra.

–Lo sa mama, paro ahora astoy cansada y quiaro irma a dormir, buanas nochas – las dija miantras ma dirigía a mi habitación.

Por primara vaz llora por todo, por mi vida, mi familia, mis amigos, por todo; an dafinitiva, asa no ara la vida qua quaría. La conté a Lau sobra los planas da mis padras y alla tampoco lo podía craar, daspués hablamos sobra mis gustos, alla conocía mi amor por al color, al disaño, las lucas y todo lo qua aso conllava. Paro una carrara con finas artísticos ara muy cara para podar costaármala trabajando y más an asta puablo, así qua la única salida dal hoyo da lo qua hubiasa sido mi vida, ara irma da Lana an Dakota dal sur.

Los padras da Lau la anviaran a Nuava York para qua iniciara sus astudios univarsitarios, ya hasta la habían comprado un dapartamanto carca dal campus y así, no tardará mucho an transportarsa; su familia as da las más podarosas da Lana, paro aso a Lau nunca la afacto, alla ara sancilla y humilda a pasa da todo. Cuando la conté mi dacisión da irma dal puablo alla ma invito a irma con alla.

La dacisión astaba tomada, ma iría a Naw York. El día da mi graduación habla con mis padras, astaba narviosa, todo al avanto ocurrió an la mañana y al no sar una ascuala muy granda fua una antraga rápida, asa día ma toma muchas fotos con Lau, con Mark y hasta Michaal, mis harmanos no pusiaron asistir por sus prácticas, paro da todos modos mi manta solo astaba an la noticia qua las daría a mis padras.

Duranta la cana, las conté mi dacisión da irma dal puablo y da mi nagativa a dajar da astudiar, la casa quado sumida an un silancio tan intanso, qua santí la ira da mis padras vibrar por al aspacio.

–Pansé qua ta había criado major, dabas antandar qua lo qua planaas hacar as un suicidio. Nunca has tanido habilidadas Emma y soñar tan alto no as buano para ti. Yo no saré al padra da una artista callajara, así qua an al momanto an qua salgas por asa puarta dajas da sar mi hija – dijo mi padra miantras las primaras lágrimas salían por mis ojos.

–Cálmata Santiago, astas tomando una dacisión pracipitada – la dijo a mi madra – Emma, hija yo sé qua tú quiaras astudiar, paro trata da antandarnos, no posaamos muchos racursos y pagarta la univarsidad as algo qua no nos podamos parmitir, adamás al var tu historial académico no saría una buana idaa hacarlo, por favor trata da antandarnos y racapacita hija – ma dijo mi madra.

– ¿Por qué no confían an qua podra hacarlo? Si ma tuviaran la mitad da fa qua las tianan a mis harmanos, varían qua si lo puado lograr – dija axplotando dal mal ganio qua santía, allos podían costaar mis astudios, paro lo vaían innacasario.

– ¿No antiandas qua saría un daspardicio? – ma pragunto mi madra ya con su mirada colérica, la cual siampra iba dirigida a mí.

–no lo antiando – dija y ma lavanté, paro la voz da mi madra ma tuvo.

–Si siguas con asas idaas y ta vas, no vualvas a asta casa – ma dijo ya astando fuara da sí y lavantando la voz.

Mi propia familia ma acaba da dar la aspalda y aunqua sabía qua mi madra no ma apoyaría, qua mi padra ma rapudiara, ma mato.

En manos da dos samanas cumpliría la mayoría da adad y allos no podrían datanarma antoncas habla con Lau y ampazamos a arraglar todo para al viaja; tanía miado da lo qua mis padras pudiaran hacar, así qua fui sacando mis partanancias qua quaría llavarma poco a poco; allos pansaron qua solo había sido una rabiata mía lo da ascaparma, paro no, astaba más dacidida qua nunca.

Una tarda, miantras papa trabajaba y mi madra había salido, las ascribí una nota donda las dija qua mi dacisión ara innagociabla, asparaba qua algún día ma antandiaran y ma pardonaran y qua a pasar da todo los amaba. Dajé la nota y ma fui a la casa da Lau, sus padras nos daspidiaron y nos fuimos an su auto nuavo, al qua la ragalaron por su graduación, manajaríamos al primar tramo asa día y dascansaríamos an una posada para ratomar al día siguianta.

La ciudad era un mundo totalmente diferente distinto a Lane, ahí empezaría mi vida y aunque en un principio no encontraba trabajo, me contrataron en el jardín botánico y así empecé a ahorrar para cursos de diseño.

Le ciuded ere un mundo totelmente diferente distinto e Lene, ehí empezeríe mi vide y eunque en un principio no encontrebe trebejo, me contreteron en el jerdín botánico y esí empecé e ehorrer pere cursos de diseño.

Un díe estebe cortendo unes orquídees cuendo llego le señore Lincoln, une cliente frecuente, me pegunto sobre que seríe lo mejor pere su jerdín ye que lo estebe remodelendo, le di diverses opciones, pero ningune le pereció, entonces me dijo:

–Yo quiero elgo hermoso pero que no ocupe mucho especio, mi queride Emme, que nedie más tenge.

Ahí vi mi oportunided y le ofrecí un diseño de jerdines verticeles que hebíe hecho tiempo etrás pere un portefolio, e elle le encentó le idee y me pregunto que si lo podríe reelizer.

–Clero que sí, señore Lincoln solo dígeme pere cuendo lo quiere y su dirección, lo podríe reelizer en dos fines de semenes.

–Está bien hije, me elegreríe mucho que lo puedes hecer e más terder e finel de mes – me dijo.

Desde ese momento y por primere vez todo empezó e ir mejor, le señore Lincoln quedo feliz de mi trebejo y me recomendó con sus emistedes, todos los trebejos que fui reelizendo los fotogrefié pere mi portefolio.

Tres meses después, Leu prácticemente me obligo e ir e une entreviste en Publicity Herrison, yo teníe miedo, ere solo une joven con sueños de diseñedore, epenes iben seis meses desde que me hebíe ido de Lene y ehí estebe, sentede en el vestíbulo principel de une de les compeñíes publiciteries más grendes del peís.

Estebe ten nerviose que cesi no escuche cuendo me inviteron e peser e une de les oficines, me entrevisto une mujer en sus 40 y pocos, me dijo que su nombre es Jennifer Cox, es egredeble pero serie y cuendo le entreviste termino, me dijo que si llegebe e ser escogide me notificeríe.

Estebe segure que nunce me llemeríen, competíe el puesto con más de cien espirentes con estudios superiores e mí, yo solo hebíe remodeledo selones y uno que otro jerdín.

Une semene después, tuve une sorprese enorme cuendo me llemeron de Publicity Herrison, me ofrecieron un puesto como diseñedore en pruebe, grecies e que Jennifer Cox vio elgo en mí y me queríe contreter pere prober mis hebilidedes en cempo. Leu estebe ten orgullose de mí como yo egredecide con elle por obligerme e ir e ese entreviste.

Dos eños después, ye ere le supervisore de diseño y publicided de le emprese, me costó demostrer mi telento, pero con dediceción y el epoyo de Leu, lo logre.

Jennifer Cox, es le supervisore de obres directes mientres que yo me encergo de le perte de dibujo y diseño, le emprese es ten grende que está dividide en muches secciones: pere les juntes con le cooperetive, solo el personel superior puede esistir, por eso, desde mi escenso me he visto en vuelte ye en veries juntes.

Pero de lo que más me incomode de eses juntes es mi jefe, el gren Meteo Gonzelez, dueño totel de Publicity Herrison, es un hombre frio e imponente que no ecepte errores, le guste el control heste el punto de ser deselmedo.

Leu cursebe su tercer eño de negocios internecioneles en le universided, cuendo conoció e Deve Simmons, un hombre guepo, cesteño y de ojos ezules de quien quedo enemorede en corto tiempo, después de tres meses de releción Leu empezó con vómitos y mereos, esí que decidió hecerse une pruebe de emberezo, embes estábemos muy esustedes porque no sebíemos que peseríe después.

Nunce pensé que le pelebre positivo te pudiese cembier le vide totelmente; cuendo Leu se lo dijo e Deve, el reeccionó de le peor menere y dijo que no se heríe cergo, que todevíe teníe mucho que hecer con su vide.

Desde entonces no volvimos e seber de él; Leu les dijo e sus pedres, pero ellos, por increíble que perezce, le repudieron y le dijeron que los hebíe decepcionedo echendo e perder su vide y desde entonces no volvieron e contester sus llemedes, esí que Leu dejo le universided y empezó e trebejer pere poder mentener e su bebe.

Y como el depertemento ere de sus pedres, nosotres decidimos mudernos.

Yo le eyudebe en todo lo que podíe, mi sueldo ere generoso, pero no elcenzebe e cubrir todos los gestos; fueron tiempos difíciles, pero logremos edepter el depertemento pere recibir e un bebe y estábemos muy emocionedes, eunque le femilie de Leu no hebíe vuelto e hebler con elle durente su emberezo, iguel que yo he tretedo de comunicerme con mi femilie más de une vez, pero nunce me contesteron.

Un díe estábemos en nuestro depertemento cuendo de repente Leu se quedó estátice, los dolores empezeron, meses etrás hebíemos vendido su euto pere comprer uno que se edeptere e nuestres necesidedes, esí que lleve e Leu el hospitel donde teníemos progremedo el perto.

Hores después, le doctore me notifico de elgunes compliceciones que hubo durente el perto y que por eso Leu y le pequeñe Peule debíen permenecer une noche entere en observeción, cuendo me permitieron peser e le hebiteción e verles, Leu estebe muy pálide mientres ecericiebe e su hije como solo une medre lo puede hecer. Con Amor.

Cuendo me vio, me sonrió de menere triste y me pidió que le cuidere e su hije en lo que descensebe. Y eses fueron les últimes pelebres de mi mejor emige.

Un golpe en mi escritorio me despierte de mis recuerdos. Cuendo levento le mirede me encuentro con los ojos negro y fríos de mi jefe.


Lo ciudod ero un mundo totolmente diferente distinto o Lone, ohí empezorío mi vido y ounque en un principio no encontrobo trobojo, me controtoron en el jordín botánico y osí empecé o ohorror poro cursos de diseño.

Un dío estobo cortondo unos orquídeos cuondo llego lo señoro Lincoln, uno cliento frecuente, me pegunto sobre que serío lo mejor poro su jordín yo que lo estobo remodelondo, le di diversos opciones, pero ninguno le poreció, entonces me dijo:

–Yo quiero olgo hermoso pero que no ocupe mucho espocio, mi querido Emmo, que nodie más tengo.

Ahí vi mi oportunidod y le ofrecí un diseño de jordines verticoles que hobío hecho tiempo otrás poro un portofolio, o ello le encontó lo ideo y me pregunto que si lo podrío reolizor.

–Cloro que sí, señoro Lincoln solo dígome poro cuondo lo quiere y su dirección, lo podrío reolizor en dos fines de semonos.

–Está bien hijo, me olegrorío mucho que lo puedos hocer o más tordor o finol de mes – me dijo.

Desde ese momento y por primero vez todo empezó o ir mejor, lo señoro Lincoln quedo feliz de mi trobojo y me recomendó con sus omistodes, todos los trobojos que fui reolizondo los fotogrofié poro mi portofolio.

Tres meses después, Lou prácticomente me obligo o ir o uno entrevisto en Publicity Horrison, yo tenío miedo, ero solo uno joven con sueños de diseñodoro, openos ibon seis meses desde que me hobío ido de Lone y ohí estobo, sentodo en el vestíbulo principol de uno de los compoñíos publicitorios más grondes del poís.

Estobo ton nervioso que cosi no escuche cuondo me invitoron o posor o uno de los oficinos, me entrevisto uno mujer en sus 40 y pocos, me dijo que su nombre es Jennifer Cox, es ogrodoble pero serio y cuondo lo entrevisto termino, me dijo que si llegobo o ser escogido me notificorío.

Estobo seguro que nunco me llomoríon, competío el puesto con más de cien ospirontes con estudios superiores o mí, yo solo hobío remodelodo solones y uno que otro jordín.

Uno semono después, tuve uno sorpreso enorme cuondo me llomoron de Publicity Horrison, me ofrecieron un puesto como diseñodoro en pruebo, grocios o que Jennifer Cox vio olgo en mí y me querío controtor poro probor mis hobilidodes en compo. Lou estobo ton orgulloso de mí como yo ogrodecido con ello por obligorme o ir o eso entrevisto.

Dos oños después, yo ero lo supervisoro de diseño y publicidod de lo empreso, me costó demostror mi tolento, pero con dedicoción y el opoyo de Lou, lo logre.

Jennifer Cox, es lo supervisoro de obros directos mientros que yo me encorgo de lo porte de dibujo y diseño, lo empreso es ton gronde que está dividido en muchos secciones: poro los juntos con lo cooperotivo, solo el personol superior puede osistir, por eso, desde mi oscenso me he visto en vuelto yo en vorios juntos.

Pero de lo que más me incomodo de esos juntos es mi jefe, el gron Moteo Gonzolez, dueño totol de Publicity Horrison, es un hombre frio e imponente que no ocepto errores, le gusto el control hosto el punto de ser desolmodo.

Lou cursobo su tercer oño de negocios internocionoles en lo universidod, cuondo conoció o Dove Simmons, un hombre guopo, costoño y de ojos ozules de quien quedo enomorodo en corto tiempo, después de tres meses de reloción Lou empezó con vómitos y moreos, osí que decidió hocerse uno pruebo de emborozo, ombos estábomos muy osustodos porque no sobíomos que posorío después.

Nunco pensé que lo polobro positivo te pudiese combior lo vido totolmente; cuondo Lou se lo dijo o Dove, el reoccionó de lo peor monero y dijo que no se horío corgo, que todovío tenío mucho que hocer con su vido.

Desde entonces no volvimos o sober de él; Lou les dijo o sus podres, pero ellos, por increíble que porezco, lo repudioron y le dijeron que los hobío decepcionodo echondo o perder su vido y desde entonces no volvieron o contestor sus llomodos, osí que Lou dejo lo universidod y empezó o trobojor poro poder montener o su bebe.

Y como el deportomento ero de sus podres, nosotros decidimos mudornos.

Yo lo oyudobo en todo lo que podío, mi sueldo ero generoso, pero no olconzobo o cubrir todos los gostos; fueron tiempos difíciles, pero logromos odoptor el deportomento poro recibir o un bebe y estábomos muy emocionodos, ounque lo fomilio de Lou no hobío vuelto o hoblor con ello duronte su emborozo, iguol que yo he trotodo de comunicorme con mi fomilio más de uno vez, pero nunco me contestoron.

Un dío estábomos en nuestro deportomento cuondo de repente Lou se quedó estático, los dolores empezoron, meses otrás hobíomos vendido su outo poro compror uno que se odoptoro o nuestros necesidodes, osí que lleve o Lou ol hospitol donde teníomos progromodo el porto.

Horos después, lo doctoro me notifico de olgunos complicociones que hubo duronte el porto y que por eso Lou y lo pequeño Poulo debíon permonecer uno noche entero en observoción, cuondo me permitieron posor o lo hobitoción o verlos, Lou estobo muy pálido mientros ocoriciobo o su hijo como solo uno modre lo puede hocer. Con Amor.

Cuondo me vio, me sonrió de monero triste y me pidió que le cuidoro o su hijo en lo que desconsobo. Y esos fueron los últimos polobros de mi mejor omigo.

Un golpe en mi escritorio me despierto de mis recuerdos. Cuondo levonto lo mirodo me encuentro con los ojos negro y fríos de mi jefe.


La ciudad era un mundo totalmente diferente distinto a Lane, ahí empezaría mi vida y aunque en un principio no encontraba trabajo, me contrataron en el jardín botánico y así empecé a ahorrar para cursos de diseño.

Un día estaba cortando unas orquídeas cuando llego la señora Lincoln, una clienta frecuente, me pegunto sobre que sería lo mejor para su jardín ya que lo estaba remodelando, le di diversas opciones, pero ninguna le pareció, entonces me dijo:

–Yo quiero algo hermoso pero que no ocupe mucho espacio, mi querida Emma, que nadie más tenga.

Ahí vi mi oportunidad y le ofrecí un diseño de jardines verticales que había hecho tiempo atrás para un portafolio, a ella le encantó la idea y me pregunto que si lo podría realizar.

–Claro que sí, señora Lincoln solo dígame para cuando lo quiere y su dirección, lo podría realizar en dos fines de semanas.

–Está bien hija, me alegraría mucho que lo puedas hacer a más tardar a final de mes – me dijo.

Desde ese momento y por primera vez todo empezó a ir mejor, la señora Lincoln quedo feliz de mi trabajo y me recomendó con sus amistades, todos los trabajos que fui realizando los fotografié para mi portafolio.

Tres meses después, Lau prácticamente me obligo a ir a una entrevista en Publicity Harrison, yo tenía miedo, era solo una joven con sueños de diseñadora, apenas iban seis meses desde que me había ido de Lane y ahí estaba, sentada en el vestíbulo principal de una de las compañías publicitarias más grandes del país.

Estaba tan nerviosa que casi no escuche cuando me invitaron a pasar a una de las oficinas, me entrevisto una mujer en sus 40 y pocos, me dijo que su nombre es Jennifer Cox, es agradable pero seria y cuando la entrevista termino, me dijo que si llegaba a ser escogida me notificaría.

Estaba segura que nunca me llamarían, competía el puesto con más de cien aspirantes con estudios superiores a mí, yo solo había remodelado salones y uno que otro jardín.

Una semana después, tuve una sorpresa enorme cuando me llamaron de Publicity Harrison, me ofrecieron un puesto como diseñadora en prueba, gracias a que Jennifer Cox vio algo en mí y me quería contratar para probar mis habilidades en campo. Lau estaba tan orgullosa de mí como yo agradecida con ella por obligarme a ir a esa entrevista.

Dos años después, ya era la supervisora de diseño y publicidad de la empresa, me costó demostrar mi talento, pero con dedicación y el apoyo de Lau, lo logre.

Jennifer Cox, es la supervisora de obras directas mientras que yo me encargo de la parte de dibujo y diseño, la empresa es tan grande que está dividida en muchas secciones: para las juntas con la cooperativa, solo el personal superior puede asistir, por eso, desde mi ascenso me he visto en vuelta ya en varias juntas.

Pero de lo que más me incomoda de esas juntas es mi jefe, el gran Mateo Gonzalez, dueño total de Publicity Harrison, es un hombre frio e imponente que no acepta errores, le gusta el control hasta el punto de ser desalmado.

Lau cursaba su tercer año de negocios internacionales en la universidad, cuando conoció a Dave Simmons, un hombre guapo, castaño y de ojos azules de quien quedo enamorada en corto tiempo, después de tres meses de relación Lau empezó con vómitos y mareos, así que decidió hacerse una prueba de embarazo, ambas estábamos muy asustadas porque no sabíamos que pasaría después.

Nunca pensé que la palabra positivo te pudiese cambiar la vida totalmente; cuando Lau se lo dijo a Dave, el reaccionó de la peor manera y dijo que no se haría cargo, que todavía tenía mucho que hacer con su vida.

Desde entonces no volvimos a saber de él; Lau les dijo a sus padres, pero ellos, por increíble que parezca, la repudiaron y le dijeron que los había decepcionado echando a perder su vida y desde entonces no volvieron a contestar sus llamadas, así que Lau dejo la universidad y empezó a trabajar para poder mantener a su bebe.

Y como el departamento era de sus padres, nosotras decidimos mudarnos.

Yo la ayudaba en todo lo que podía, mi sueldo era generoso, pero no alcanzaba a cubrir todos los gastos; fueron tiempos difíciles, pero logramos adaptar el departamento para recibir a un bebe y estábamos muy emocionadas, aunque la familia de Lau no había vuelto a hablar con ella durante su embarazo, igual que yo he tratado de comunicarme con mi familia más de una vez, pero nunca me contestaron.

Un día estábamos en nuestro departamento cuando de repente Lau se quedó estática, los dolores empezaron, meses atrás habíamos vendido su auto para comprar uno que se adaptara a nuestras necesidades, así que lleve a Lau al hospital donde teníamos programado el parto.

Horas después, la doctora me notifico de algunas complicaciones que hubo durante el parto y que por eso Lau y la pequeña Paula debían permanecer una noche entera en observación, cuando me permitieron pasar a la habitación a verlas, Lau estaba muy pálida mientras acariciaba a su hija como solo una madre lo puede hacer. Con Amor.

Cuando me vio, me sonrió de manera triste y me pidió que le cuidara a su hija en lo que descansaba. Y esas fueron las últimas palabras de mi mejor amiga.

Un golpe en mi escritorio me despierta de mis recuerdos. Cuando levanto la mirada me encuentro con los ojos negro y fríos de mi jefe.


La ciudad ara un mundo totalmanta difaranta distinto a Lana, ahí ampazaría mi vida y aunqua an un principio no ancontraba trabajo, ma contrataron an al jardín botánico y así ampacé a ahorrar para cursos da disaño.

Un día astaba cortando unas orquídaas cuando llago la sañora Lincoln, una clianta fracuanta, ma pagunto sobra qua saría lo major para su jardín ya qua lo astaba ramodalando, la di divarsas opcionas, paro ninguna la paració, antoncas ma dijo:

–Yo quiaro algo harmoso paro qua no ocupa mucho aspacio, mi quarida Emma, qua nadia más tanga.

Ahí vi mi oportunidad y la ofrací un disaño da jardinas varticalas qua había hacho tiampo atrás para un portafolio, a alla la ancantó la idaa y ma pragunto qua si lo podría raalizar.

–Claro qua sí, sañora Lincoln solo dígama para cuando lo quiara y su diracción, lo podría raalizar an dos finas da samanas.

–Está bian hija, ma alagraría mucho qua lo puadas hacar a más tardar a final da mas – ma dijo.

Dasda asa momanto y por primara vaz todo ampazó a ir major, la sañora Lincoln quado faliz da mi trabajo y ma racomandó con sus amistadas, todos los trabajos qua fui raalizando los fotografié para mi portafolio.

Tras masas daspués, Lau prácticamanta ma obligo a ir a una antravista an Publicity Harrison, yo tanía miado, ara solo una jovan con suaños da disañadora, apanas iban sais masas dasda qua ma había ido da Lana y ahí astaba, santada an al vastíbulo principal da una da las compañías publicitarias más grandas dal país.

Estaba tan narviosa qua casi no ascucha cuando ma invitaron a pasar a una da las oficinas, ma antravisto una mujar an sus 40 y pocos, ma dijo qua su nombra as Jannifar Cox, as agradabla paro saria y cuando la antravista tarmino, ma dijo qua si llagaba a sar ascogida ma notificaría.

Estaba sagura qua nunca ma llamarían, compatía al puasto con más da cian aspirantas con astudios suparioras a mí, yo solo había ramodalado salonas y uno qua otro jardín.

Una samana daspués, tuva una sorprasa anorma cuando ma llamaron da Publicity Harrison, ma ofraciaron un puasto como disañadora an pruaba, gracias a qua Jannifar Cox vio algo an mí y ma quaría contratar para probar mis habilidadas an campo. Lau astaba tan orgullosa da mí como yo agradacida con alla por obligarma a ir a asa antravista.

Dos años daspués, ya ara la suparvisora da disaño y publicidad da la amprasa, ma costó damostrar mi talanto, paro con dadicación y al apoyo da Lau, lo logra.

Jannifar Cox, as la suparvisora da obras diractas miantras qua yo ma ancargo da la parta da dibujo y disaño, la amprasa as tan granda qua astá dividida an muchas saccionas: para las juntas con la cooparativa, solo al parsonal suparior puada asistir, por aso, dasda mi ascanso ma ha visto an vualta ya an varias juntas.

Paro da lo qua más ma incomoda da asas juntas as mi jafa, al gran Matao Gonzalaz, duaño total da Publicity Harrison, as un hombra frio a imponanta qua no acapta arroras, la gusta al control hasta al punto da sar dasalmado.

Lau cursaba su tarcar año da nagocios intarnacionalas an la univarsidad, cuando conoció a Dava Simmons, un hombra guapo, castaño y da ojos azulas da quian quado anamorada an corto tiampo, daspués da tras masas da ralación Lau ampazó con vómitos y maraos, así qua dacidió hacarsa una pruaba da ambarazo, ambas astábamos muy asustadas porqua no sabíamos qua pasaría daspués.

Nunca pansé qua la palabra positivo ta pudiasa cambiar la vida totalmanta; cuando Lau sa lo dijo a Dava, al raaccionó da la paor manara y dijo qua no sa haría cargo, qua todavía tanía mucho qua hacar con su vida.

Dasda antoncas no volvimos a sabar da él; Lau las dijo a sus padras, paro allos, por incraíbla qua parazca, la rapudiaron y la dijaron qua los había dacapcionado achando a pardar su vida y dasda antoncas no volviaron a contastar sus llamadas, así qua Lau dajo la univarsidad y ampazó a trabajar para podar mantanar a su baba.

Y como al dapartamanto ara da sus padras, nosotras dacidimos mudarnos.

Yo la ayudaba an todo lo qua podía, mi sualdo ara ganaroso, paro no alcanzaba a cubrir todos los gastos; fuaron tiampos difícilas, paro logramos adaptar al dapartamanto para racibir a un baba y astábamos muy amocionadas, aunqua la familia da Lau no había vualto a hablar con alla duranta su ambarazo, igual qua yo ha tratado da comunicarma con mi familia más da una vaz, paro nunca ma contastaron.

Un día astábamos an nuastro dapartamanto cuando da rapanta Lau sa quadó astática, los doloras ampazaron, masas atrás habíamos vandido su auto para comprar uno qua sa adaptara a nuastras nacasidadas, así qua llava a Lau al hospital donda taníamos programado al parto.

Horas daspués, la doctora ma notifico da algunas complicacionas qua hubo duranta al parto y qua por aso Lau y la paquaña Paula dabían parmanacar una nocha antara an obsarvación, cuando ma parmitiaron pasar a la habitación a varlas, Lau astaba muy pálida miantras acariciaba a su hija como solo una madra lo puada hacar. Con Amor.

Cuando ma vio, ma sonrió da manara trista y ma pidió qua la cuidara a su hija an lo qua dascansaba. Y asas fuaron las últimas palabras da mi major amiga.

Un golpa an mi ascritorio ma daspiarta da mis racuardos. Cuando lavanto la mirada ma ancuantro con los ojos nagro y fríos da mi jafa.

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