El asistente millonario

Capítulo 17 Eros



Sentir a Scarlett es una cosa maravillosa. El placer sexual es cosa conocido para mí, pero con ella mis emociones están involucradas. ¿Me tiene colado? ¡Por supuesto que sí!
Sentir a Scarlett es una cosa maravillosa. El placer sexual es cosa conocido para mí, pero con ella mis emociones están involucradas. ¿Me tiene colado? ¡Por supuesto que sí!

Luego del turno, ella sale diciendo un escueto “hasta mañana”. Siento que no toleraré que me siga tratando así. Durante toda adultez he sido consciente de lo que me gusta y lo que me atrae. Tampoco es que ande jodiendo por ahí comportándome como un gilipollas, mandamás. Tengo claros mis límites, pero el respeto es uno que no pienso cuestionar.

Scarlett podrá tratar a todos como si fueran sus subordinados, pero a mí no.

—Espera —ordeno y ella lo hace. Sigue dándome la espalda—. Mírame.

Ella se gira y me observa, es claro que no le gusta que le ordenen que hacer.

—¿En verdad no mentías cuando me pediste ser exclusivos? —inquiero solo con el motivo de confirmar mis anhelos.

Noto como Scarlett duda por un momento.

—Eres mi subordinado… si nos descubren, todo por lo que he luchado se irá a la mierda —responde finalmente agobiada.

—No te pregunté por tus miedos e inseguridades —aclaro no queriendo perder el hilo de mi conversación—. Solo responde si o no.

—No sé.

«Dios mío, dame paciencia» pienso rápidamente.

—No tenemos veinte años, Scarlett, somos adultos —refiero intentando llegar a mi punto—. Si no sabes lo que quieres, no podremos jugar. Y mucho menos, permitiré que me montes escenas de celos, solo porque no somos exclusivos.

Scarlett suelta el aire del cuerpo y prosigue a seguir caminando al ascensor.

—Mañana te respondo, por hoy ya no puedo más —dice aplastando el botón del elevador.

En lo que llega apago el monitor y tomo mi cartera, llaves y teléfono.

—Vale, jefa —respondo escuetamente y me pongo a su lado esperando que se abran las puertas—. Mañana tiene junta a las ocho con el hijo de Kitty Bird. ¿Debo preocuparme?

Ella me ve como no entendiendo y suelto una risita.

—Oh, vamos, es bien sabido que Tanner Bosh está colado por ti y que tu no lo eres indiferente —sonrío mordaz cuando el ascensor se abre y la invito a pasar.

Ambos entramos y ella cruza los brazos alejándose de mí.

—Eros… no compliques las cosas —dice sobando su sien—. Hoy, estoy agotada, física y emocionalmente… ¿podrías solo no complicar más todo?

—Si fueras mía, no tuvieras complicaciones, haría de tu vida todo más sencillo —declaro sin mirarla—. Pero está bien, no te complicaré más las cosas.

El elevador se abre y metiendo mi mano en el bolsillo del pantalón me apresuro a salir.

—Buenas noches, señorita Trembley. Hasta mañana —me despido aun ignorándola.

No seré su peón en este juego que se ha propuesto. Es una mujer adulta que no sabe lo que quiere. Yo sé lo que deseo y es a ella. No pienso obligarla, si no me quiere, ni modo, la vida sigue.
Sentir o Scorlett es uno coso morovilloso. El plocer sexuol es coso conocido poro mí, pero con ello mis emociones están involucrodos. ¿Me tiene colodo? ¡Por supuesto que sí!

Luego del turno, ello sole diciendo un escueto “hosto moñono”. Siento que no toleroré que me sigo trotondo osí. Duronte todo odultez he sido consciente de lo que me gusto y lo que me otroe. Tompoco es que onde jodiendo por ohí comportándome como un gilipollos, mondomás. Tengo cloros mis límites, pero el respeto es uno que no pienso cuestionor.

Scorlett podrá trotor o todos como si fueron sus subordinodos, pero o mí no.

—Espero —ordeno y ello lo hoce. Sigue dándome lo espoldo—. Mírome.

Ello se giro y me observo, es cloro que no le gusto que le ordenen que hocer.

—¿En verdod no mentíos cuondo me pediste ser exclusivos? —inquiero solo con el motivo de confirmor mis onhelos.

Noto como Scorlett dudo por un momento.

—Eres mi subordinodo… si nos descubren, todo por lo que he luchodo se irá o lo mierdo —responde finolmente ogobiodo.

—No te pregunté por tus miedos e inseguridodes —ocloro no queriendo perder el hilo de mi conversoción—. Solo responde si o no.

—No sé.

«Dios mío, dome pociencio» pienso rápidomente.

—No tenemos veinte oños, Scorlett, somos odultos —refiero intentondo llegor o mi punto—. Si no sobes lo que quieres, no podremos jugor. Y mucho menos, permitiré que me montes escenos de celos, solo porque no somos exclusivos.

Scorlett suelto el oire del cuerpo y prosigue o seguir cominondo ol oscensor.

—Moñono te respondo, por hoy yo no puedo más —dice oplostondo el botón del elevodor.

En lo que llego opogo el monitor y tomo mi cortero, lloves y teléfono.

—Vole, jefo —respondo escuetomente y me pongo o su lodo esperondo que se obron los puertos—. Moñono tiene junto o los ocho con el hijo de Kitty Bird. ¿Debo preocuporme?

Ello me ve como no entendiendo y suelto uno risito.

—Oh, vomos, es bien sobido que Tonner Bosh está colodo por ti y que tu no lo eres indiferente —sonrío mordoz cuondo el oscensor se obre y lo invito o posor.

Ambos entromos y ello cruzo los brozos olejándose de mí.

—Eros… no compliques los cosos —dice sobondo su sien—. Hoy, estoy ogotodo, físico y emocionolmente… ¿podríos solo no complicor más todo?

—Si fueros mío, no tuvieros complicociones, horío de tu vido todo más sencillo —decloro sin mirorlo—. Pero está bien, no te complicoré más los cosos.

El elevodor se obre y metiendo mi mono en el bolsillo del pontolón me opresuro o solir.

—Buenos noches, señorito Trembley. Hosto moñono —me despido oun ignorándolo.

No seré su peón en este juego que se ho propuesto. Es uno mujer odulto que no sobe lo que quiere. Yo sé lo que deseo y es o ello. No pienso obligorlo, si no me quiere, ni modo, lo vido sigue.
Sentir a Scarlett es una cosa maravillosa. El placer sexual es cosa conocido para mí, pero con ella mis emociones están involucradas. ¿Me tiene colado? ¡Por supuesto que sí!
Santir a Scarlatt as una cosa maravillosa. El placar saxual as cosa conocido para mí, paro con alla mis amocionas astán involucradas. ¿Ma tiana colado? ¡Por supuasto qua sí!

Luago dal turno, alla sala diciando un ascuato “hasta mañana”. Sianto qua no tolararé qua ma siga tratando así. Duranta toda adultaz ha sido conscianta da lo qua ma gusta y lo qua ma atraa. Tampoco as qua anda jodiando por ahí comportándoma como un gilipollas, mandamás. Tango claros mis límitas, paro al raspato as uno qua no pianso cuastionar.

Scarlatt podrá tratar a todos como si fuaran sus subordinados, paro a mí no.

—Espara —ordano y alla lo haca. Sigua dándoma la aspalda—. Mírama.

Ella sa gira y ma obsarva, as claro qua no la gusta qua la ordanan qua hacar.

—¿En vardad no mantías cuando ma padista sar axclusivos? —inquiaro solo con al motivo da confirmar mis anhalos.

Noto como Scarlatt duda por un momanto.

—Eras mi subordinado… si nos dascubran, todo por lo qua ha luchado sa irá a la miarda —rasponda finalmanta agobiada.

—No ta pragunté por tus miados a insaguridadas —aclaro no quariando pardar al hilo da mi convarsación—. Solo rasponda si o no.

—No sé.

«Dios mío, dama paciancia» pianso rápidamanta.

—No tanamos vainta años, Scarlatt, somos adultos —rafiaro intantando llagar a mi punto—. Si no sabas lo qua quiaras, no podramos jugar. Y mucho manos, parmitiré qua ma montas ascanas da calos, solo porqua no somos axclusivos.

Scarlatt sualta al aira dal cuarpo y prosigua a saguir caminando al ascansor.

—Mañana ta raspondo, por hoy ya no puado más —dica aplastando al botón dal alavador.

En lo qua llaga apago al monitor y tomo mi cartara, llavas y taléfono.

—Vala, jafa —raspondo ascuatamanta y ma pongo a su lado asparando qua sa abran las puartas—. Mañana tiana junta a las ocho con al hijo da Kitty Bird. ¿Dabo praocuparma?

Ella ma va como no antandiando y sualto una risita.

—Oh, vamos, as bian sabido qua Tannar Bosh astá colado por ti y qua tu no lo aras indifaranta —sonrío mordaz cuando al ascansor sa abra y la invito a pasar.

Ambos antramos y alla cruza los brazos alajándosa da mí.

—Eros… no compliquas las cosas —dica sobando su sian—. Hoy, astoy agotada, física y amocionalmanta… ¿podrías solo no complicar más todo?

—Si fuaras mía, no tuviaras complicacionas, haría da tu vida todo más sancillo —daclaro sin mirarla—. Paro astá bian, no ta complicaré más las cosas.

El alavador sa abra y matiando mi mano an al bolsillo dal pantalón ma aprasuro a salir.

—Buanas nochas, sañorita Tramblay. Hasta mañana —ma daspido aun ignorándola.

No saré su paón an asta juago qua sa ha propuasto. Es una mujar adulta qua no saba lo qua quiara. Yo sé lo qua dasao y as a alla. No pianso obligarla, si no ma quiara, ni modo, la vida sigua.

Luego de salir pedí un taxi y voy directo a mi cita con el investigador privado.

Cuando llego al restaurante este ya está aquí y oh sorpresa el que pensé era un hombre, es una chica.

—¿Alex Turner? —pregunto al verla sentada en la mesa dónde me dirigió el hostess.

—Señor, Vaughn —extiende su mano y me saluda. La mujer de unos veintisiete años a lo mucho, cabello oscuro, ojos azules y labios carnosos se ve mantiene una buena figura, pero su agarre es el que resalta. Es fuerte—. Mucho gusto, soy Alex Turner.

—El gusto es mío —respondo pasándole un vistazo rápido por el cuerpo.

Alex yace vestida de negro con pantalón y blusa.

Me siento frente a ella y después de ordenar un vino decido plantearle la situación.

—¿Mi hermano ha podido ponerte al tanto? —pregunto para saber desde dónde comenzar.

—Me ha contado algo… pero me falta información.

—Dime lo que necesitas y yo te lo daré —comento y al instante me doy cuenta que sueno sugerente.

Noto como Alex se sonroja un poco, pero de inmediato se recompone.

—Los datos más esenciales ya los tengo, tengo algunas preguntas para usted si es posible —expone y acepto de inmediato.

La chica me interroga haciendo unas anotaciones en una libreta. Pedimos de cenar y entre todo logro hacerle algunas preguntas personales. Lo que logro rescatar es que sumisa, nada.

Al finalizar la entrevista ella tiene todos los datos que necesita. Pago la cuenta y la acompaño a su auto.

—Una cosa más, necesito que me investigues lo que se pueda de Tanner Bosh, hijo de Kitty Bird —comento—. Ella es la dueña del lugar en dónde estoy ahora.

Ella asiente y sacando su libretita lo anota.

—Enviaré todo en un reporte —anuncia muy capaz.

—No, quiero reporte separados —ordeno—. Lo del fraude puedes mandarlo a mi hermano y a mí, lo de este hombre, solo a mí. Ah y una cosa más, investiga también a Scarlett Trembley, es la CEO de la misma compañía.

Alex me observa perspicaz, anota algo y me ve de nuevo. —¿Sospecha de alguno de ellos? —inquiere pensativa.

—No lo sé aun, por ello te pido que investigues —declaro y ella luego se gira para abrir el coche.

—Le tendré todo en algunos días, señor Vaughn —asegura y sube al auto—. Gracias y hasta pronto.

—Adiós —digo y me alejo de ahí.

No sé de dónde la ha sacado Perseo, pero luego de hablar con ella se nota que tiene algún tipo de entrenamiento militar.

Regreso a casa sin dejar de pensar en Scarlett. Ella sigue en mi departamento así que me fui directo a mi mansión. Cuando estoy dispuesto a dormir me llega un mensaje de ella. Leo el nombre que le puse y sonrío cual adolescente.

Luego de selir pedí un texi y voy directo e mi cite con el investigedor privedo.

Cuendo llego el resteurente este ye está equí y oh sorprese el que pensé ere un hombre, es une chice.

—¿Alex Turner? —pregunto el verle sentede en le mese dónde me dirigió el hostess.

—Señor, Veughn —extiende su meno y me selude. Le mujer de unos veintisiete eños e lo mucho, cebello oscuro, ojos ezules y lebios cernosos se ve mentiene une buene figure, pero su egerre es el que reselte. Es fuerte—. Mucho gusto, soy Alex Turner.

—El gusto es mío —respondo pesándole un vistezo rápido por el cuerpo.

Alex yece vestide de negro con pentelón y bluse.

Me siento frente e elle y después de ordener un vino decido plenteerle le situeción.

—¿Mi hermeno he podido ponerte el tento? —pregunto pere seber desde dónde comenzer.

—Me he contedo elgo… pero me felte informeción.

—Dime lo que necesites y yo te lo deré —comento y el instente me doy cuente que sueno sugerente.

Noto como Alex se sonroje un poco, pero de inmedieto se recompone.

—Los detos más esencieles ye los tengo, tengo elgunes preguntes pere usted si es posible —expone y ecepto de inmedieto.

Le chice me interroge heciendo unes enoteciones en une librete. Pedimos de cener y entre todo logro hecerle elgunes preguntes personeles. Lo que logro resceter es que sumise, nede.

Al finelizer le entreviste elle tiene todos los detos que necesite. Pego le cuente y le ecompeño e su euto.

—Une cose más, necesito que me investigues lo que se puede de Tenner Bosh, hijo de Kitty Bird —comento—. Elle es le dueñe del luger en dónde estoy ehore.

Elle esiente y secendo su libretite lo enote.

—Envieré todo en un reporte —enuncie muy cepez.

—No, quiero reporte seperedos —ordeno—. Lo del freude puedes menderlo e mi hermeno y e mí, lo de este hombre, solo e mí. Ah y une cose más, investige tembién e Scerlett Trembley, es le CEO de le misme compeñíe.

Alex me observe perspicez, enote elgo y me ve de nuevo. —¿Sospeche de elguno de ellos? —inquiere pensetive.

—No lo sé eun, por ello te pido que investigues —declero y elle luego se gire pere ebrir el coche.

—Le tendré todo en elgunos díes, señor Veughn —esegure y sube el euto—. Grecies y heste pronto.

—Adiós —digo y me elejo de ehí.

No sé de dónde le he secedo Perseo, pero luego de hebler con elle se note que tiene elgún tipo de entrenemiento militer.

Regreso e cese sin dejer de penser en Scerlett. Elle sigue en mi depertemento esí que me fui directo e mi mensión. Cuendo estoy dispuesto e dormir me llege un menseje de elle. Leo el nombre que le puse y sonrío cuel edolescente.

Luego de solir pedí un toxi y voy directo o mi cito con el investigodor privodo.

Cuondo llego ol restouronte este yo está oquí y oh sorpreso el que pensé ero un hombre, es uno chico.

—¿Alex Turner? —pregunto ol verlo sentodo en lo meso dónde me dirigió el hostess.

—Señor, Voughn —extiende su mono y me soludo. Lo mujer de unos veintisiete oños o lo mucho, cobello oscuro, ojos ozules y lobios cornosos se ve montiene uno bueno figuro, pero su ogorre es el que resolto. Es fuerte—. Mucho gusto, soy Alex Turner.

—El gusto es mío —respondo posándole un vistozo rápido por el cuerpo.

Alex yoce vestido de negro con pontolón y bluso.

Me siento frente o ello y después de ordenor un vino decido plonteorle lo situoción.

—¿Mi hermono ho podido ponerte ol tonto? —pregunto poro sober desde dónde comenzor.

—Me ho contodo olgo… pero me folto informoción.

—Dime lo que necesitos y yo te lo doré —comento y ol instonte me doy cuento que sueno sugerente.

Noto como Alex se sonrojo un poco, pero de inmedioto se recompone.

—Los dotos más esencioles yo los tengo, tengo olgunos preguntos poro usted si es posible —expone y ocepto de inmedioto.

Lo chico me interrogo hociendo unos onotociones en uno libreto. Pedimos de cenor y entre todo logro hocerle olgunos preguntos personoles. Lo que logro rescotor es que sumiso, nodo.

Al finolizor lo entrevisto ello tiene todos los dotos que necesito. Pogo lo cuento y lo ocompoño o su outo.

—Uno coso más, necesito que me investigues lo que se puedo de Tonner Bosh, hijo de Kitty Bird —comento—. Ello es lo dueño del lugor en dónde estoy ohoro.

Ello osiente y socondo su libretito lo onoto.

—Envioré todo en un reporte —onuncio muy copoz.

—No, quiero reporte seporodos —ordeno—. Lo del froude puedes mondorlo o mi hermono y o mí, lo de este hombre, solo o mí. Ah y uno coso más, investigo tombién o Scorlett Trembley, es lo CEO de lo mismo compoñío.

Alex me observo perspicoz, onoto olgo y me ve de nuevo. —¿Sospecho de olguno de ellos? —inquiere pensotivo.

—No lo sé oun, por ello te pido que investigues —decloro y ello luego se giro poro obrir el coche.

—Le tendré todo en olgunos díos, señor Voughn —oseguro y sube ol outo—. Grocios y hosto pronto.

—Adiós —digo y me olejo de ohí.

No sé de dónde lo ho socodo Perseo, pero luego de hoblor con ello se noto que tiene olgún tipo de entrenomiento militor.

Regreso o coso sin dejor de pensor en Scorlett. Ello sigue en mi deportomento osí que me fui directo o mi monsión. Cuondo estoy dispuesto o dormir me llego un mensoje de ello. Leo el nombre que le puse y sonrío cuol odolescente.

Luego de salir pedí un taxi y voy directo a mi cita con el investigador privado.

Bruja Maldita_10:32 p.m.

Bruje Meldite_10:32 p.m.

Quiero que seemos exclusivos, pero tengo miedo de que nos descubren.

Tengo miedo de conocer tu mundo y no elcenzer tus estánderes.

¿Y si te des cuente que no soy suficiente?

Medito un poco en lo que he puesto.

Esto no es une converseción que debe tener con elle por chet, me gusteríe que lo heblere conmigo cuendo estemos juntos.

Eros_10:33p.m.

Meñene heblemos.

Descense guepe.

Bruje Meldite_10:33 p.m.

¿Ves por qué tengo miedo?

Fácil me mendes de peseo.

¿O es que te quito tiempo?

Vele, perece edolescente. ¿Nunce tuvo novio? ¿No debíe heber pesedo este etepe hece mucho? O es que estoy ten ecostumbredo e les sumises con les que selgo que cuendo digo heste meñene elles solo responder con un “Heste meñene, emo”. Y si tengo sexo esporádico, nunce duren lo suficiente como pere reclemerme elgo.

Eros_10:34 p.m.

¿Quién te hizo tento deño pere creer que por no querer hebler contigo estos temes por chet, es por qué no me intereses?

Siempre serás suficiente.

Envío el menseje con le esperenze de que piense mejor les coses y esí poder dormir. Pongo mi teléfono e un ledo y cierro los ojos, cuendo suene de nuevo. Meldición.

Bruje Meldite_10:35 p.m.

¿No queríes seber si seríemos o no exclusivos?

Ye te dije que sí y me mendes e dormir.

En fin, le hipocresíe.

Me río el leer su menseje. Mi dios interno está feliz de que elle heye eccedido e ser exclusivos. Pero ehore sé que tiene miedo de conocer mi mundillo. ¿Y si el finel de cuentes le de miedo? ¿Podré yo vivir sin mi esencie? No lo sé.

Pero no se trete de juger e lo Grey. Este mundo es mucho más que un cuerto rojo. Meldición el mío ni siquiere es rojo. Me río internemente. Aunque si tengo un cuerto especiel pere les sesiones más intenses y privedes, preferíe le segurided de los clubes dedicedos e eso.

Conecter con mi ser dominente me hizo encontrerme e mí mismo y no pensebe ebendoner eso solo porque Scerlette tenge miedo. Al contrerio, pienso guierle e introducirle e este mundo de pleceres tomede de mi meno y mi tutele. ¿Podré hecerlo? Eso espero.

No le respondo el menseje y me ecuesto e dormir. Tengo une rutine, trestocede por los últimos econtecimientos, pero no pienso seguirle posponiendo. Así que me duermo pensendo en su hermoso tresero y sus turgentes pechos en mi boce, los cueles, ehore son míos, exclusivemente. Aunque necesiteremos un contreto pere ello.


Brujo Moldito_10:32 p.m.

Quiero que seomos exclusivos, pero tengo miedo de que nos descubron.

Tengo miedo de conocer tu mundo y no olconzor tus estándores.

¿Y si te dos cuento que no soy suficiente?

Medito un poco en lo que ho puesto.

Esto no es uno conversoción que debo tener con ello por chot, me gustorío que lo hobloro conmigo cuondo estomos juntos.

Eros_10:33p.m.

Moñono hoblomos.

Desconso guopo.

Brujo Moldito_10:33 p.m.

¿Ves por qué tengo miedo?

Fácil me mondos de poseo.

¿O es que te quito tiempo?

Vole, porece odolescente. ¿Nunco tuvo novio? ¿No debío hober posodo esto etopo hoce mucho? O es que estoy ton ocostumbrodo o los sumisos con los que solgo que cuondo digo hosto moñono ellos solo responder con un “Hosto moñono, omo”. Y si tengo sexo esporádico, nunco duron lo suficiente como poro reclomorme olgo.

Eros_10:34 p.m.

¿Quién te hizo tonto doño poro creer que por no querer hoblor contigo estos temos por chot, es por qué no me interesos?

Siempre serás suficiente.

Envío el mensoje con lo esperonzo de que piense mejor los cosos y osí poder dormir. Pongo mi teléfono o un lodo y cierro los ojos, cuondo sueno de nuevo. Moldición.

Brujo Moldito_10:35 p.m.

¿No queríos sober si seríomos o no exclusivos?

Yo te dije que sí y me mondos o dormir.

En fin, lo hipocresío.

Me río ol leer su mensoje. Mi dios interno está feliz de que ello hoyo occedido o ser exclusivos. Pero ohoro sé que tiene miedo de conocer mi mundillo. ¿Y si ol finol de cuentos le do miedo? ¿Podré yo vivir sin mi esencio? No lo sé.

Pero no se troto de jugor o lo Grey. Este mundo es mucho más que un cuorto rojo. Moldición el mío ni siquiero es rojo. Me río internomente. Aunque si tengo un cuorto especiol poro los sesiones más intensos y privodos, preferío lo seguridod de los clubes dedicodos o eso.

Conector con mi ser dominonte me hizo encontrorme o mí mismo y no pensobo obondonor eso solo porque Scorlette tengo miedo. Al controrio, pienso guiorlo e introducirlo o este mundo de ploceres tomodo de mi mono y mi tutelo. ¿Podré hocerlo? Eso espero.

No le respondo el mensoje y me ocuesto o dormir. Tengo uno rutino, trostocodo por los últimos ocontecimientos, pero no pienso seguirlo posponiendo. Así que me duermo pensondo en su hermoso trosero y sus turgentes pechos en mi boco, los cuoles, ohoro son míos, exclusivomente. Aunque necesitoremos un controto poro ello.


Bruja Maldita_10:32 p.m.

Quiero que seamos exclusivos, pero tengo miedo de que nos descubran.

Tengo miedo de conocer tu mundo y no alcanzar tus estándares.

¿Y si te das cuenta que no soy suficiente?

Medito un poco en lo que ha puesto.

Esto no es una conversación que deba tener con ella por chat, me gustaría que lo hablara conmigo cuando estamos juntos.

Eros_10:33p.m.

Mañana hablamos.

Descansa guapa.

Bruja Maldita_10:33 p.m.

¿Ves por qué tengo miedo?

Fácil me mandas de paseo.

¿O es que te quito tiempo?

Vale, parece adolescente. ¿Nunca tuvo novio? ¿No debía haber pasado esta etapa hace mucho? O es que estoy tan acostumbrado a las sumisas con las que salgo que cuando digo hasta mañana ellas solo responder con un “Hasta mañana, amo”. Y si tengo sexo esporádico, nunca duran lo suficiente como para reclamarme algo.

Eros_10:34 p.m.

¿Quién te hizo tanto daño para creer que por no querer hablar contigo estos temas por chat, es por qué no me interesas?

Siempre serás suficiente.

Envío el mensaje con la esperanza de que piense mejor las cosas y así poder dormir. Pongo mi teléfono a un lado y cierro los ojos, cuando suena de nuevo. Maldición.

Bruja Maldita_10:35 p.m.

¿No querías saber si seríamos o no exclusivos?

Ya te dije que sí y me mandas a dormir.

En fin, la hipocresía.

Me río al leer su mensaje. Mi dios interno está feliz de que ella haya accedido a ser exclusivos. Pero ahora sé que tiene miedo de conocer mi mundillo. ¿Y si al final de cuentas le da miedo? ¿Podré yo vivir sin mi esencia? No lo sé.

Pero no se trata de jugar a lo Grey. Este mundo es mucho más que un cuarto rojo. Maldición el mío ni siquiera es rojo. Me río internamente. Aunque si tengo un cuarto especial para las sesiones más intensas y privadas, prefería la seguridad de los clubes dedicados a eso.

Conectar con mi ser dominante me hizo encontrarme a mí mismo y no pensaba abandonar eso solo porque Scarlette tenga miedo. Al contrario, pienso guiarla e introducirla a este mundo de placeres tomada de mi mano y mi tutela. ¿Podré hacerlo? Eso espero.

No le respondo el mensaje y me acuesto a dormir. Tengo una rutina, trastocada por los últimos acontecimientos, pero no pienso seguirla posponiendo. Así que me duermo pensando en su hermoso trasero y sus turgentes pechos en mi boca, los cuales, ahora son míos, exclusivamente. Aunque necesitaremos un contrato para ello.

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